Third Sunday of Advent

12-11-2016Pastor's LetterRev. Daniel J. Sullivan, S.J.

The reflections in this section of the bulletin build upon what was presented in last week's bulletin. I have compiled these reflections from Creighton University's Online Ministries. Their material will be in quotation marks.

"Our week begins with 'Gaudete Sunday.' Gaudete means "rejoice" in Latin.  It comes from the first word of the Entrance antiphon on Sunday.  The spirit of joy that begins this week comes from the words of Paul, 'The Lord is near.'  This joyful spirit is marked by the third candle of our Advent wreath, which is rose colored.

For the last days before Christmas, the plan of the readings changes.  The first readings are still from the prophesies, but now the gospels are from the infancy narratives of Matthew and Luke.  We read the stories of faithful women and men who prepared the way for our salvation.  We enter into the story of how Jesus' life began.  These stories are filled with hints of what his life will mean for us.  Faith and generosity overcome impossibility.  Poverty and persecution reveal glory.

We prepare this week by feeling the joy.  We move through this week feeling a part of the waiting world that rejoices because our longing has prepared us to believe the reign of God is close at hand.  And so we consciously ask: 'Prepare our hearts and remove the sadness that hinders us from feeling the joy and hope which his presence will bestow.'

Each morning this week, in that brief moment we are becoming accustomed to, we want to light a third inner candle.  Three candles, going from expectation, to longing, to joy.  They represent our inner preparation, or inner perspective.  In this world of 'conflict and division' 'greed and lust for power,' we begin each day this week with a sense of liberating joy.  Perhaps we can pause, breathe deeply and say,

'My soul proclaims the greatness of the Lord, my spirit rejoices in God my savior.'

Each day this week, we will continue to go through our everyday life, but we will experience the difference our faith can bring to it.  We are confident that the grace we ask for will be given us.  We will encounter sin - in our own hearts and in our experience of the sin of the world.  We can pause in those moments, and feel the joy of the words, 'You are to name him Jesus, because he will save his people   from their sins.' Matthew 1:21

We may experience the Light shining into dark places of our lives and showing us patterns of sinfulness, and inviting us to experience God's mercy and healing.  Perhaps we wish to celebrate the Sacrament of Reconciliation this week.  We may want to make gestures of reconciliation with a loved one, relative, friend or associate.  With more light and joy, it is easier to say, "I'm sorry; let's begin again."

Each night this week we want to pause in gratitude.  Whatever the day has brought, no matter how busy it has been, we can stop, before we fall asleep, to give thanks for a little more light, a little more freedom to walk by that light, in joy.

Our celebration of the coming of our Savior in history, is opening us up to experience his coming to us this year, and preparing us to await his coming in Glory.
Come, Lord Jesus.  Come and visit your people. 
We await your coming.  Come, O Lord.

"Taken from Praying Advent, on Creighton University's Online Ministries web site:
http://onlineministries.creighton.edu/CollaborativeMinistry/online.html
Used with permission."

Tercera semana del Adviento.
Padre Dan Sullivan, S.J.,
Párroco

Las reflexiones en esta sección del boletín se basan en lo que se presentó en el boletín de la semana pasada. He cumplido estas reflexiones de Ministerios en línea de la Universidad de Creighton. Su material se incluirá entre comillas.

"Nuestra semana comienza con El Domingo de Gaudete (que significa Regocijo en Latín). El espíritu de alegría con que comienza esta semana viene de las palabras de Pablo: "El Señor está cerca". Este espíritu gozoso está marcado por la Tercera vela de nuestra corona de Adviento, que es rosa.

En los últimos días antes de la Navidad las lecturas cambian. Las primeras lecturas son todavía de las profecías, pero ahora los evangelios son de los relatos de la niñez de Jesús, en San Mateo y San Lucas. Leemos las historias de mujeres y hombres fieles, que prepararon el camino para nuestra salvación. Ingresamos en la historia de cómo comenzó la vida de Jesús. Estas historias están llenas de indicios de lo que la vida significará para nosotros. Y la generosidad supera la imposibilidad. La Pobreza y la persecución revelan la gloria.

Nos preparamos esta semana sintiendo la alegría. Nos pasamos esta semana sintiéndonos parte del mundo de espera que se regocija porque nuestro anhelo nos ha preparado para creer que el reino de Dios está cerca y así, conscientemente preguntamos:

Prepara nuestros corazones
y quítense la tristeza
que nos impide sentir
la alegría y la esperanza
la que su presencia nos reviste.

Cada mañana esta semana, en ese breve momento que nos estamos acostumbrando, queremos encender una tercera vela dentro. En este mundo de "conflicto y división", "avaricia y codicia por el poder", comenzamos cada día esta semana con un sentido de alegría de liberación. Quizás podamos detenernos, respirar profundamente y decir:

"Mi alma proclama la grandeza del Señor Mi espíritu se regocija en Dios, mi salvador.

Cada día de esta semana, continuaremos pasando por nuestras vidas cotidianas, pero experimentaremos la diferencia que nuestra fe puede traer. Estamos seguros que la gracia que pedimos será dada a nosotros. Encontraremos pecado - en nuestros propios corazones y en nuestra experiencia del pecado del mundo. Podemos hacer una pausa en esos momentos y sentir la alegría de las palabras:

'Debes nombrarle a Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Mateo 1: 21
Podemos experimentar la Luz que brilla en los lugares oscuros de nuestras vidas y nos muestra patrones de pecaminosidad, y nos invita a experimentar la misericordia y sanidad de Dios. Tal vez queramos celebrar el Sacramento de la Reconciliación esta semana. Podemos querer hacer gestos de reconciliación con un ser querido, pariente, amigo o asociado. Con más luz y alegría, es más fácil decir: "Lo siento, empecemos de nuevo".

Todas las noches de esta semana queremos hacer una pausa en gratitud. Sea lo que sea que haya traído el día, por muy ocupado que esté, podemos detenernos, antes de quedarnos dormidos, dar gracias por un poco más de luz, un poco más de libertad para caminar en esa luz, con alegría.

La venida de nuestro Salvador en la historia, nos está abriendo para experimentar su venida a nosotros este año y prepararnos para esperar Su venida en Gloria.

Ven, Señor Jesús. Ven a visitar a tu gente. Esperamos tu llegada. Ven, Señor.

"Tomado de la oración del Adviento, en el sitio web de los Ministerios en línea de la Universidad de Creighton:http://onlineministries.creighton.edu/CollaborativeMinistry/online.html
Usado con permiso. "

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