Easter Joy for Everyday Life

05-07-2017Pastor's Letter

More than just a day, the Church gives us a seven-week Easter season to celebrate.  Yet sometimes our everyday lives feel so heavy that celebration is not a part of them.  Critical illness in the family, loss of a job, disappointment in a relationship and the burdens of everyday life can make it a challenge to feel particularly joyful – even in the Easter season.

But the joy we are being invited into this season is beyond what we see in our everyday lives.  It's true that Jesus says "Come to me and bring me your burdens" but we usually can't believe it.  Maybe we don't want to believe it.  If I really allow Jesus to come into my heart the way he wants to, will he ask me to change my life in ways that are too hard? How do I share the chaos of my life with Jesus?  If I keep him at arm's length, my life might be difficult, but at least my problems are familiar.  What would it cost me to let go and change my life?

We know our own faults and failings so well.  Too well.  We begin to believe that Jesus loves the way we love – with all of our human limits.  How could Jesus love us and accept us the way we are right now?  Maybe when we fix a few things about our lives, love our spouse a little better, stop being so critical of family members, stop drinking, stop nagging, love a little more… when we are perfect, then Jesus will love us.

If we can overcome our fears, the real power of letting Jesus into our hearts is how free our hearts will become.  Suddenly, we are not afraid, not burdened and simply ready to serve with Jesus.

Jesus loves us - right now.  At this moment, Jesus holds each one of us in his warm and loving gaze and loves us so freely at a depth that our human minds can't take in.  Whether we comprehend this or not, Jesus loves us endlessly and waits for us with his arms open, ready to hold and support us. 

As we receive his embrace and feel the peace and joy of Easter wash over us, we can look over his shoulder, and see beyond to those in need who now wait for us.  That's when we realize that the real joy in our lives is putting aside our own faults, challenges and difficulties for a while and entering into the lives of others.

Pope Francis said at Easter, we leave ourselves behind and encounter others by "being close to those crushed by life's troubles, sharing with the needy, standing at the side of the sick, elderly and the outcast."

We are being missioned as Easter People.  We find peace in Jesus' love for us and now we share it with others.  We find ourselves standing side by side with Jesus, looking together at those we are being sent to love.   

That is where the real joy of Easter waits for us.

(Excerpted from Creighton University On-Line Ministries, 2017)

Alegría de la Pascua para la vida diaria

Más que un día, la Iglesia nos da una temporada de siete semanas de Pascua para celebrar. Sin embargo a veces nuestra vida cotidiana se siente tan abrumante que la celebración no es parte de ella. Una enfermedad crítica en la familia, la pérdida de un empleo, decepción en una relación y las preocupaciones de la vida diaria pueden convertirse en un desafío para sentirse particularmente alegre – incluso en la temporada de Pascua.

Pero la alegría a la que estamos siendo invitados durante esta temporada está más allá de lo que vemos en nuestra vida cotidiana. Es cierto que Jesús dice "Ven a mí y tráeme tus problemas" pero generalmente no podemos creerlo. Tal vez no queremos creerlo. ¿Si permito realmente a Jesús entrar en mi corazón de la manera que Él lo quiere, Él me pedirá que cambie mi vida de maneras que son demasiado difíciles? ¿Cómo comparto el caos de mi vida con Jesús? Si lo mantengo alejado, mi vida puede ser difícil, pero al menos mis problemas son familiares. ¿Qué me costaría deshacerme de todo y cambiar mi vida?

Conocemos muy bien nuestras faltas y fracasos. Demasiado bien. Empezamos a creer que Jesús ama de la manera que amamos nosotros – con todas nuestras limitaciones humanas. ¿Cómo podría Jesús amarnos y aceptarnos tal como somos ahora? Tal vez cuando arreglemos un par de cosas sobre nuestras vidas, amemos a nuestro compañero un poco mejor, dejemos de criticar a miembros de nuestra familia, dejemos de beber, dejemos de regañar, amemos un poco más… cuando seamos perfectos entonces Jesús nos amará.

Si podemos superar nuestros miedos, el poder real de dejar a Jesús entrar en nuestros corazones es la forma en que nuestros corazones se liberarán. De repente no estamos asustados, no nos sentimos agobiados y simplemente estamos listos para servir con Jesús.

Jesús nos ama – ahora. En este momento, Jesús nos ve a cada uno de nosotros con su mirada cálida y amorosa y nos ama libremente con una profundidad que nuestras mentes humanas no pueden entender. Sin importar si comprendemos esto o no, Jesús nos ama infinitamente y nos espera con brazos abiertos, listo para abrazarnos y apoyarnos. 

Al recibir su abrazo y sentir la paz y alegría de la Pascua que nos inunda, podemos ver sobre su hombro, y ver más allá a los necesitados que ahora nos esperan. Es entonces cuando nos damos cuenta de que la verdadera alegría en nuestras vidas es dejar a un lado nuestras culpas, desafíos y dificultades por un tiempo y entrar en las vidas de otros.

El Papa Francisco dijo en la Pascua, nos abandonamos y nos encontramos con otros al "estar cerca de los agobiados por los problemas de la vida, compartiendo con los necesitados, y estando al lado de los enfermos, ancianos y los marginados."

Estamos designados a ser gente de Pascua. Encontramos la paz en el amor de Jesús por nosotros y ahora la compartimos con otros. Nos encontramos al lado de Jesús, viendo juntos a aquellos a los que somos enviados para amar.   
Ahí es donde la verdadera alegría de Pascua nos espera.

(Extraído de los Ministerios en Línea de la Universidad de Creighton, 2017)

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